Lo Que Aprendi de Mike Mentzer

Guillermo Laich
06/09/2023 20:58

 

Prof. Dr. Guillermo (Bill) Laich (1945-) y Mike Mentzer (1951-2001) en Gold´s Gym, Venice, California, EE.UU., año 1988.

La fortaleza interior, el profundo conocimiento, la extensa experiencia, la sensibilidad, y la total dedicación de mi querido amigo Mike Mentzer han servido de ejemplo a toda una generación de grandes deportistas. 

 

A partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles del año 1984 me radique nuevamente en esa preciosa e interesante ciudad durante casi diez años. A lo largo de ese tiempo tuve el honor de trabajar con empresarios, médicos, entrenadores, y deportistas de categoría mundial.

Uno de las experiencias más interesantes sucedió cuando fui adjudicado el puesto de director médico-científico de ciencias del deporte en el centro de alto rendimiento CRAFT, ubicado en Reseda, California. La zona de Reseda fue fundada en el año 1912, ubicándose en la región del Valle de San Fernando del gran Los Ángeles. 

Fue ahí donde mi querido amigo y director general de CRAFT, el Dr. Fred Hatfield (1942-2017) y yo, entrenamos y desarrollamos un importante número de deportistas de categoría mundial. Fred tenia el record mundial de sentadilla con 460 kilos, hazaña lograda a lo largo de los años 1980.

El centro de alto rendimiento deportivo CRAFT era de grandes proporciones (aproximadamente 2.000 metros cuadrados) y estaba formidablemente bien equipado con máquinas Cybex Eagle y otros equipamientos de medicion y cuantificacion altamente sofisticados. Recuerdo que compramos las maquinas Cybex Eagle a nuestro querido amigo Joe Weider.

En esos momentos tales maquias eran utilizadas en el famoso Joe Weider Muscle Camp que se celebraba a lo largo de seis semanas todos los veranos en la Universidad de Loyola Merymount, una universidad Catolica de elevado prestigio nacional e internacional. 

Pues bien, despues de haber llegado a una mas que conveniente acuerdo economico con nuestro amigo Joe Weider, Fred y yo alquilamos un enorme camion, nos dirigimos a la universidad Loyola Merrimount, y cargamos las pesadas maquinas Cybex Eagle una por una. Luego nos dirigimos a Reseda donde procedimos a descargar las mismas pesadas maquinas unoa por una, tambien a mano.

No obstante, y en ocasiones, había que acudir a Gold´s Gym en Venice Beach, California donde podíamos contar con una ilimitada cantidad de excelentes máquinas, barras, y mancuernas para los entrenamientos. Dos o tres días a la semana comenzaba a entrenar mis deportistas en Gold´s Gym a las 06:30 de la mañana y terminaba sobre las 19:00 o 20:00, con solo una hora para comer. 

Ahí, en Gold´s Gym, entrenaban estrellas del deporte y el espectáculo tales como: Andreas Cahling, Mike Christian, Mike Matarazzo, Tom Dunn, Fred Hatfield, Gregory Hines, Pete Koch, Lyle Alzado, Louis Freitas, Raye Hollitt, Tonya Knight, Tom Magee, Ray Stern, David and Peter Paul (Barbarian Brothers), Francoise Petit, Tom Petranoff, Mike Quinn, Paul Sullivan, Mike Tully, Carl Weathers, y yo, entre muchos mas.

En esos momentos, nuestra dedicación y pasión hacia el alto rendimiento deportivo no conocía límites o limitaciones, ni el cansancio, y menos el agotamiento. Fred Hatfield y yo habíamos sido deportistas de elite en su momento, y ahora, en la actualidad, éramos reconocidos especialistas en medicina y ciencias del deporte de alto rendimiento. Amábamos profunda y apasionadamente lo que hacíamos, y lo hacíamos muy bien.

Venice Beach, California es una zona costera con diversas áreas comerciales y residenciales. Fue fundada por el millonario tabacalero Abbot Kinney (1850-1920) en el año 1905 a modo de una ciudad turística. Kinney excavo varios kilómetros de canales con el fin de drenar las zonas pantanosas y para darle un “look” de Venecia y sus canales. Es ahí, precisamente en Venice Beach, donde en la actualidad se encuentra la sede del famoso Gold´s Gym, fundado por Joe Gold en el año 1965. 

Cuando llegaba a Gold´s Gym por la mañana en mi Porsche 944 blanco, solía aparcarlo justo delante de la entrada y frente al muñeco rojo de la pared que sostiene una una barra olimpica con platos en sus manos. Ahí lo dejaba estacionado hasta que terminaba de trabajar varias horas más tarde a medida que bajaba del sol. De vez en cuando me acercaba al Rose Cafe, solo o acompañado de deportistas, para tomar una taza de cafe o bien al restaurante The Firehouse ubicado en la esquina opuesta.

Eran dias llenos de actividades relacionadas con el alto rendimiento deportivo, asi como felices ... muy felices.

Cuando había terminado, simplemente cogia el coche y me dirigía lentamente por Hampton Drive, pasando por delante del cercano World Gym, para dirigirme a mi bonito apartamento ubicado en la zona residencial Mariners Village de Marina del Rey.

Pues bien, un día, después de una larga jornada de trabajo con velocistas, artistas, bailarines, fisiculturistas, jugadores de beisbol y futbol americano, powerlifters, y muchos otros, y sobre las 18:00 horas, me encontraba abriendo la puerta de mi coche para marcharme. En ese momento escuche una voz suave y de tono agradable a mis espaldas que decia: “¿Disculpe, es Vd. el Dr. Laich?”

Al darme la vuelta pude distinguir la figura de un señor no muy alto, bastante pasado de peso, con bigote oscuros, gafas pesadas, mucho pelo oscuro, y desprolijamente vestido con una camiza a rayas y pantalones de una talla superior a la suya como si pasara de todo y no le importase absolutamente nada. Observe detenidamenta la silueta tan desgarbada e "ida" que me hablaba tan respetuosamente y le respondí afirmativamente, ademas le pregunté que podía hacer por él. 

Me dijo que deseaba hablar conmigo sobre bioquímica, fisiología, biomecánica, y nutricion del entrenamiento deportivo con resistencias gravitacionales. Daba la impresion de que sabia mucho sobre mi vida y trabajo con atletas de elite tanto en Europa Occidental y Oriental, como en los EE.UU y otros paises. Me aclaro que conocia mis trabajos con biopsias de la musculatura esqueletica humana y que estaba especialmente interesado en conocer los procesos bioquimicos e histoquimicos relacionados con el estres del entrenamiento (catabolismo) y su relacion con la recuperacion y el aumento de la masa muscular (anabolismo).

Varios meses mas adelante, y según me conto el propio Mike, había cursado estudios premédicos en la Universidad de Maryland durante un tiempo determinado. Yo también fui alumno en la Universidad de Maryland durante un semestre, pero en el año 1966. En base a esos estudios de ciencias basicas Mike tenía un conocimiento respetable sobre anatomia, biología celular, fisiología, y bioquímica. No obstante, nunca llego a ingresar como estudiante oficial en la facultad de medicina.

Pues bien, en esos momentos me encontraba muy cansado por haber trabajado con deportistas todo el día y respetuosamente le pedí que dejásemos la conversación para otro momento. Al decirle eso, él señor respetuosamente me dijo “Ok,” se dio la media vuelta, y comenzó a marcharse.

No obstante, me quede pensando de pie, con la puerta del coche abierta, y en silencio durante varios segundos. Estaba seguro que conocía a ese señor de algún lado. ¡Inmediatamente me di la media vuelta y exclame en voz alta mirando hacia el, “Mike! … Mike Mentzer? … eres tú?” El desgarbado señor se detuvo, nuevamente giró su cuerpo hacia mí, y me dijo “si, soy yo.” 

A continuación, me acerque y le pregunte que le había sucedido y por qué tenía ese aspecto de desgarbado, indigente, gordo fofo y tan fuera de forma, con vestimenta vieja y gastada, y con aspecto de vivir en el mas extremo abandono personal y social. La verdad que daba la impresión de ser un hombre totalmente desilusionado de la vida e internamente vencido, y con muy pocas ganas de vivir o continuar viviendo. Me sobrevino un profundo sentimiento de pena y dolor ajeno.

Estuvimos conversando en el aparcamiento durante más de media hora sobre lo que había sido su vida a lo largo de los últimos años después de su famosa e injusta derrota en el Mr. Olympia varios años antes. Debo confesar que las experiencias personales que me relataba no eran para nada agradables e inmediatamente vi que era un hombre muy dolido, deprimido, y amargado que buscaba y precisaba mi persona, mi escucha, y mi ayuda. Inmediatamente le invite a comer algo en el Rose Cafe que quedaba muy cerca de Gold´s Gym.

Fuimos caminando juntos hasta la esquina de enfrente donde se encontraba el tan conocido Rose Café.

Ahí nos sentamos en una mesa durante varias horas, intercambiando información sobre la especificidad del estres gravitacional, el entrenamiento de hipertrofia muscular, el sobre-entrenamiento, el cómo y el porqué de las biopsias y los analisis histoquimicos de las fibras musculares, la variaciones en la intensidad y el volumen del entrenamiento, la bioquímica e histoquímica muscular, la fisiología y fisiopatología neuromuscular, las ciencias de la nutrición, la suplementación deportiva, la naturaleza del estrés fisiológico, los factores de recuperación neurológicos y musculares, la biomecánica deportiva, la psicología deportiva, la puesta a punto en los últimos diez días previos a una competición.,

Tambien compartiamos los tan incisivos conceptos filosofícos objetivistas de Ayn Rand que hoy en dia estan mas vigentes que nunca. De hecho, y en esos años, el famoso Ayn Rand Institute (Instituto Ayn Rand) se ubicaba en la calle Admiralty Way en la zona de Marina del Rey a pocos metros de mi vivienda en Mariner´s Village. En multiples ocasiones comentabamos los contenidos de algunos los libros publicados por Ayn Rand como por ejemplo: Los Que Vivimos, Filosofia: Quien La Necesita, El Manantial, y muy especialmente La Rebelión de Atlas, entre otros. 

Las horas pasaron sin darnos cuenta y, finalmente, me ofrecí para llevarlo en mi coche a un pequeño apartamento que compartía con un amigo. En ese momento, y viendo que Mike se encontraba con escaso dinero, saque mi talonario bancario para firmarle un cheque por 250 dólares con el fin de cubrir algunos gastos. Me lo agradecio encarecidamente y me dijo que era la unica persona que le habia demostrado respeto y valorado como persona en muchos años. En ese momento le prometi mi apoyo y ayuda en todas las vertientes.

Mike era un hombre con un gran sentido del honor, la moralidad, y la integridad. Una persona que auténticamente buscaba la verdad mediante el uso del pensamiento objetivo y racional que habia aprendido de Ayn Rand. Poseía una mente privilegiada, cuya principal motivación era estudiar y comprender los conceptos fisiológicos, bioquímicos, y biomecánicos básicos aplicables al fisicoculturismo. Conocia muy bien el frofundo significado y sentido de mi frase, "entrenar solo lo necesario, no todo lo posible" y habia experimentado su certeza en su propio cuerpo tanto como en los cuerpos de los atletas que el mismo entrenaba.

Además, Mike comprendía plenamente que la mayoría de los fisicoculturistas no tenían claro los cambios morfológicos y funcionales que inducían en sus propios cuerpos, y que la mayoría de ellos se sentían muy confundidos al respecto. Mas que todo, Mike se dio cuenta que la enorme mayoria de los fisioculturistas tienden a entrenar demasiado y a descansar muy poco - cosa que conduce al sobreentrenamiento. Casi todos pensaban que mas es mejor, pero no lo es. Por ello, Mike se propuso definir y aclarar tal confusión.

Mike, basándose en experiencias empíricas, comprendía muy bien que la mayoría de los fisicoculturistas tendían claramente hacia el sobre entrenamiento. Por tal motivo decía que estos deberían entrenar con menor frecuencia y mayor intensidad, y permitir más tiempo para el descanso y la recuperación. Además, deberían ejecutar los ejercicios respetando al máximo las leyes fisicas de la biomecánica. 

Mike era un fuerte y avido defensor de la utilizacion mesurada y prudente de los suplementos deportivos naturales. No creia en las mega dosis de vitaminas y minerales asi como en el mega consumo de proteinas. Creia en ingerir una dieta nutricional bien equilibrada y bien espaciada a lo largo del dia, asi como dar especial importancia y atención a la calidad y cantidad de carbohidratos ingeridos a la vez que las proteínas y las grasas se mantienen dentro de los niveles fisiológica y metabólicamente requeridos por los entrenamientos.

Segun las palabras del propio Mentzer, el hecho de ir diametralmente en contra de la tendencia general a comprar e ingerir cantidades ingentes, y potencialmente innecesarias, de suplementos deportivos configuro el triste trasfondo economico de todo lo sucedido en la competicion del Mr. Olympia del año 1980. Si bien Mentzer me conto la naturaleza de tal lamentable trasfondo hasta el mas minimo detalle, tambien me pidio mantener tan privilegiada informacion en la mayor discresion posible.

Y asi fue, asi es, y asi sera ...

En otra línea, Mike siempre estaba especialmente interesado en poder comentar en profundidad los trabajos de Hans Selye sobre el estrés y las tres fases sucesivas del síndrome general de adaptacion. Sin embargo, siempre que hablábamos, comenzo a otorgar mayor importancia al mas reciente (1988) concepto de alostasis y carga alostática. Tal concepto iba más allá de los conceptos de Selye e incorporaba la integración y el equilibrio de los factores homeostáticos y alostáticos relacionados con el sistema nervioso autonomo (simpatico y parasimpatico) en el desarrollo y efectos del estrés del entrenamiento. 

Como gran estudioso que era, Mike estaba interesado en poder determinar la cantidad exacta de estrés catabólico del entrenamiento necesaria para estimular el crecimiento, asi como el tiempo de ausencia de dicho estrés, necesario para lograr una hipertrofia muscular optima. En resumen, Mike quería evitar el típico sobre-entrenamiento mediante sesiones de alta intensidad aplicadas durante breves periodos de tiempo, y permitiendo un tiempo suficiente de recuperación entre las sesiones.

En esencia, nuestros conceptos coincidian en que hay que entrenar fuerte pero descansar mas fuerte aun. En ciertos circulos, y en esos tiempos, eso era algo impensable.

Mike sabía muy bien que mi tesis doctoral (Ph.D.) trataba sobre la fisiología y el análisis histoquímico de las fibras musculares esqueléticas humanas tipo II y tipo I en términos de hipertrofia selectiva, atrofia selectiva, e intercambiabilidad intermioibrilar. Todo ello realizado y controlado mediante biopsias musculares y subsiguiente análisis histoquímico.

Recuerdo que las preguntas de Mike se sucedían una tras la otra como los disparos de una ametralladora tanto en Gold's Gym, así como durante nuestras largas conversaciones en el Rose Café de la esquina. La relación existente entre la tensión gravitacional ejercida por el entrenamiento sobre los diferentes tipos de fibras musculares, así como la respuesta de crecimiento diferencial de las fibras musculares esqueléticas humanas tipo II y tipo I, y sus correspondientes subtipos, era su principal área de interés. 

Con la finalidad de aclarar estos conceptos, a menudo invitaba a Mike a a mis presentaciones con diapositivas y videos en diversas universidades y centros de alto rendimiento, donde el mismo podía observar las respuestas al estrés de las distintas fibras musculares vía microscopia óptica y microscopia electrónica. Ahí, en esos documentos graficos, se podía diferenciar claramente las respuestas miofibrilares individuales a las diferentes cargas gravitacionales según las distintas formas de entrenamiento.

Durante esos años, nos veíamos casi a diario en las instalaciones de Gold´s Gym, compartíamos muchos almuerzos juntos en Santa Mónica, y acudíamos a competiciones de fisicoculturismo donde yo disfrutaba enormemente de sus precisos y objetivos comentarios. Eventualmente, y poco a poco, recupero las ganas de vivir y sintió el deseo de volver a entrenar a deportistas con su famoso sistema basado en la brevedad y la alta intensidad conocido como Heavy Duty. 

Para ello coloco un pequeño anuncio con su curriculum vitae en la pared de la sala donde están los teléfonos de Gold´s Gym, adjunta a las cabinas para posar en la segunda sala. Dia tras dia, recuerdo que su frase favorita para los deportistas era: “estas sobre-entrenando…” palabras con mucho sentido que inmediatamente me producian felicidad y una bonita sonrisa.

En muchas ocasiones encontraba a Mike quieto y de pie observando detenidamente una gran foto en blanco y negro de el mismo que se encontraba alta en la pared de la tercera sala del gimnasio. Un buen dia, recuerdo haberme acercado a Mike sigilosamente por detras para preguntarle: "como te sentias en ese preciso momento, Mike?." Su respuesta fue breve, precisa, y directa: "me sentia como un latigo" .. en Ingles "like a whip." Nunca mejor dicho, y en ese momento nos dabamos un fuerte abrazo.

A continuación el me miraba fijamente y me preguntaba: "Dr. Laich, segun usted cual es el verdadero Mike Mentzer? - el hombre latigo que esta ahi arriba en la foto, o este hombre fuera de forma, vencido, iracundo, amargado, y desilusionado que esta aqui con usted?" Por motivos de peso no puedo repetir las tan honestas respuestas que le proporcione en ese preciso momento ya que todo siempre quedaba y quedara entre Mike y yo ... hasta el dia de hoy.

Un buen día Mike y yo nos encontrábamos juntos dentro de Gold´s Gym aguardando la llegada de su primer cliente. Resulto ser una joven mujer de baja estatura que había conducido en coche desde el estado de Indiana solo para entrenar con el gran Mike Mentzer en Los Ángeles. Recuerdo que en el momento que llego la señorita Mike me cogio del brazo, me miro, y me dijo: "ahi viene mi primer cliente." Era una voven bajita de unos 24 años de edad pero con enormes ganas de ser personalmente entrenada por el gran Mike Mentzer y aprender de el.

Al hablar con ella personalmente le pregunte que la habia motivado a realizar semejante esfuerzo. Me respondio que queria tener la certeza de poder decir que un dia habia sido entrenada personalmente por el gran Mike Mentzer. Le cobraba 50 dolares por cada sesion y ella se lo abonaba con gusto. Cuando le pregunte en que hotel estaba alojada me respondio levantando su mano derecha y señalando con su dedo indice a un pequeño coche aparcado en la playa de estacionamiento ubicada de forma diagonal a Gold´s Gym. "Ese es mi hotel," exclamo, duermo en el coche porque no tengo para pagar un hotel. 

A partir de ahí el número de clientes incremento exponencialmente cada semana que pasaba, muchos incluso dormian en el coche en la cercana playa de estacionamiento. En breve Mike fue capaz de resolver sus dificultades económicas de forma totalmente independiente y comenzo a vivir una vida digna y honorable. De hecho, y en el espacio de varios años, llego a ser sumamente adinerado y afluente. Segun sus propias palabras, habia amasado aproximadamente 500.000 dolares que escondia en algun lugar secreto de su bonita vivienda de Marina del Rey. 

En multiples ocasiones Mike Mentzer, Paul Sullivan (que tambien vivía de forma indefinida en su coche en el aparcamiento frente a Gold´s Gym), y yo, nos sentábamos para almorzar en una pequeña mesa que se encontraba en él exterior y a la derecha de la entrada del gimnasio. Incluso tengo muchas y muy bonitas fotos de esas tan especiales ocasiones.

En otras ocasiones acudíamos al Rose Cafe, al restaurante The Firehouse, al restaurante Cheesecake Factory, y al local especializado en comidas para fisicoculturistas Fresh to Go. También frecuentábamos otros restaurantes ubicados en esa bonita zona que abarca Marina del Rey, Venice Beach, y Santa Mónica.

En otras ocasiones invitaba personalmente a Mike Mentzer para que visite al Dr. Fred Hatfield, a mí, y a nuestro staff de científicos deportivos en el CRAFT Medical and Rehabilitation Center ubicado en Reseda, California. Era precisamente ahí donde, en mi oficina de Director de Medicina y Ciencias del Deporte de tal Centro, tratábamos a fondo todos los temas médicos y científicos pertinentes dentro de la máxima seriedad y objetividad.

En múltiples ocasiones Mike y yo conversamos sobre la tan controvertida competición de Mr. Olympia del año 1980 en Sydney, Australia. Cada vez que lo hacíamos le cambiaba visiblemente el rostro y el carácter, pudiendo experimentar en mis propios sentimientos la profunda y prolongada sensación de ira, rabia, frustracion, decepción, amargura, odio, indignacion, y tristeza que el sentía al respecto. Recuerdo que tuvimos multiples y muy extensas conversaciones al respecto, ademas de puntualizar todos y cada uno de los intercambios que tuvo con Arnold Schwarzenegger previo a la competicion. Esa informacion tambien quedara dentro de mi mas profunda intimidad, en secreto, y para siempre.

En tal competición se presentaron estrellas del fisicoculturismo en excelente estado de forma como Frank Zane, Arnold Schwarzenegger, Boyer Coe, Chris Dickerson, y el mismo Mike Mentzer, entre otros. Para la sorpresa de todos, Mike, estando claramente en la mejor forma de su vida, y siendo claramente el vencedor, ocupo el quinto lugar. Incluso, algunos de los competidores no podían creer las absurdas puntuaciones emitidas por los miembros del jurado, causando que algunos de los competidores arrojaran sus trofeos contra la pared en el área trasera y lateral del escenario.

Sin lugar a duda, fue un duro golpe para Mike, así como para los demás competidores, donde la política, los intereses, el enchufe, y el amiguismo fueron los claros protagonistas. Todo ello a expensas de la honestidad e integridad que exige el deporte profesional a esos niveles. Mike me comentaba haber sufrido lo indecible después de semejante injusticia, y que incluso durante un tiempo había temido perder su salud mental debido al elevado estrés y constante estado de rabia interna contenida. 

Siempre que surgía la ocasión, y en función de nuestra amistad, Mike me pasaba a relatar varios incidentes que experimento durante esos momentos tan duros y estresantes, solicitando mi más objetiva y sincera opinión médica especializada al respecto. En este breve articulo solo puedo comentar que Mike se sentía profundamente estafado emocional y profesionalmente, asi como en lo más profundo de su alma.

Todo fisicoculturista de alto nivel se caracteriza por ser una persona increiblemente sensible. No cabe duda que "algo" muy fragil y muy profundo se rompio dentro de Mike a partir de esa competicion, algo que jamas volvio a repararse. De hecho jamas logro superarlo y jamas volvio a pensar en competir. Perdio toda la motivacion simultaneamente y en bloque.

Cuando en el año 1986 tuve la oportunidad de conversar sobre lo sucedido con el mismo Joe Weider a lo largo de una cena, francamente no supo que decirme al respecto. Joe Weider y yo teniamos una gran amistad pero en esos momentos solo se encogía de hombros, me miraba con cara de asombro, y me decía “son cosas que pasan.” A continuación, simplemente lo dejamos ahí, y jamás se volvió a hablar del tema.

Tambien, y en la misma epoca, tuve multiples ocasiones de conversar sobre el mismo tema con Bill Pearl (1930-2022), Mr Universo 1953, 1961, 1967, y 1971; asi como con Bill Reynolds (1945-1992), escritor extraordinario e incansable para la revista Muscle & Fitness de Joe Weider asi como Jefe de Redaccion de la revista FLEX, tambien de Joe Weider. Ambos me proporcionaron su mas franca, personal, y detallada version de los hechos.

Quien realmente sabia todo, y digo absolutamente todo, lo sucedido con Mike Mentzer a lo largo de esos difíciles momentos, durante y después del Mr. Olympia del año 1980, era mi gran amigo y colega el Dr. Fred Hatfield (Dr. Squat/sentadilla 460 kg). Poco a poco, y a lo largo de los años, fui capaz de ir desgranando e ir juntando todas las piezas del macabro e injusto puzle que tanto desprestigio causo al fisicoculturismo.

En total, mi relación con Mike Mentzer duro muchos años a lo largo de la decada de los años 1980. Años durante los cuales ambos aprendimos mucho y mutuamente el uno del otro. Va sin decir que aun guardo unos excelentes recuerdos de Mike en todas sus vertientes personales y profesionales, así como una gran tristeza al enterarme de su inesperado fallecimiento a los 49 años de edad en su pequeño apartamento de Marina del Rey el diez de Junio del año 2001.

Mike fue encontrado muerto debido a un fallo cardiaco en su apartamento por su hermano menor Ray Mentzer, dos años menor que el. Si bien Mike en su momento me comento que el y su hermano Ray discutian mucho y se habian llevado mal a lo largo de toda la vida. Ray fallecio dos dias despues con 47 años, el doce de Junio del año 2001 en Rolling Hills, California por complicaciones de la enfermedad de Berger. (nefropatia cronica por acumulacion de anticuerpos en los glomerulos).

En esa ocasión, mi amigo Joe Weider me solicito personalmente que escribiese un artículo especial sobre Mike para la conocida revista Muscle & Fitness. Joe quería que escribiese sobre quien era de verdad Mike Mentzer, ya que siendo medico me habia confesado cosas muy relevantes y sensibles, asi como de gran profundidad personal. No obstante, y después de conversarlo largo y tendido con el Dr. Fred Hatfield, le respondi a Joe Weider que por favor me disculpase, ya que consideraba a Mike un verdadero amigo que merecía el máximo de respeto y discreción, y que me resultaba muy dificil, incluso imposible, escribir sobre tal tema. 

Francamente no me veía, ni me sentía capacitado ni motivado, para hacer públicos aspectos tan íntimos y criticos de su vida personal y profesional. Aspectos que el mismo me había contado en la máxima discreción, y muy probablemente a nadie mas. Es más, aun guardo el más estricto y sepulcral secreto médico y profesional sobre una cantidad ingente de aspectos relacionados con su vida personal y profesional, asi como su tan especial relacion con su hermano Ray Mentzer.  

Sin duda alguna, Mike Mentzer fue un hombre del cual aprendí mucho, muchísimo. Habia sido un avido estudioso del gran Arthur Jones, quien le enseño como entrenar de forma breve y con alta intensidad. Su enorme fortaleza, conocimiento, y dedicación ante la adversidad han servido de ejemplo a toda una generación de jóvenes fisicoculturistas.

Tambien, y en su momento, fue Mike Mentzer quien dirigio la intensidad y volumenes de los entrenamientos del ocho veces Mr. Olympia Dorian Yates. Entrenamientos excelentemente concebidos y ejecutados que llevaron a Dorian Yates a sus multiples y bien merecidos titulos de Mr. Olimpia de la IFBB.

En fin, podria escribir y expresar muchisimo mas sobre Mike Mentzer y todas las experiencias que durante años compartimos juntos. No obstante, considero que con el breve pero importante contenido de este articulo es mas que suficiente para que el lector se haga una clara idea de la excelente, brillante, fuerte, fragil, y sensible persona que era.

Prometo guardar la gran mayoria de esas excelentes y unicas memorias dentro de mi como el mas preciado tesoro, ya que representan un paraiso del cual nada ni nadie me puede expeler.

Vuela alto, MIke, siempre te echare de menos …

 

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