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Interés General

Rudyard Kipling: Fortitud

Guillermo A. Laich
06/04/2018 22:39

 

Rudyard Kipling (1865-1936)

 

Fortitud significa poseer la fuerza o fortaleza emocional para soportar el mayor sufrimiento y las mayores dificultades con entereza, madurez, y sin quejarse. En esencia, es estar en posesión de una especie de coraje moral que permite continuar hacia delante con fuerza y confianza, ante las mayores adversidades imaginables, cuando todo aparentemente esta perdido, y cuando continuar luchando y resistiendo se torna absolutamente fútil. Fortitud significa asumir la plena responsabilidad ante una situación desfavorable y hacerle frente. Poseer fortitud intestinal significa tener agallas.

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La Salida es Hacia Dentro

Guillermo A. Laich y Remedios Carbonell
28/01/2018 13:02

La interioridad de una persona se opone al exterior, y lo hace porque depende de la propia consciencia o la consciencia misma. Ese mundo interior no es un refugio, sino una soledad poblada de sombras que constituyen la vida en si. Esa interioridad, que es nuestra y que nos hace participar del ser absoluto, no se presenta en principio sino como una libertad, es decir, precisamente como un poder total de auto determinación y creador de si mismo, de darse a si misma el ser, que de otro modo no podría ser el suyo.

 

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Eudaimonia

Guillermo A. Laich
15/01/2018 23:36

“He procurado no reírme de las acciones humanas, no llorar por ellas, no odiarlas, sino comprenderlas.”

Baruch Spinoza (1632-1677) 
 
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Se Lleva por Dentro

Guillermo A. Laich
10/01/2018 20:35

“Una mentira no tendría ningún sentido a menos que sintiéramos la verdad como algo peligroso.” Alfred Adler (1870-1937)

 
“Toda verdad pasa por tres etapas consecutivas: 1º- es frontalmente ridiculizada; 2º- recibe una fuerte oposición; y 3º es aceptada como evidente.” Arthur Schopenhauer (1788-1860)
 
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Blow-Up

Guillermo A. Laich
11/12/2017 21:02

La noción de realidad es muy extraña. A quien crea, los productos de su imaginacion le parecen tan necesarios y naturales que no los considera ni querría saberlos considerados como invenciones del pensamiento, sino como realidades dadas. En consecuencia, la realidad se ofrece en perspectivas individuales y, en ciertas ocasiones de la vida, se presenta como una de las mas extrañas fantasías imaginables. El primer impulso es llamar real a lo que se ve y se toca. Pero despúes se llama real a aquello de lo que lo sensible no es sino la apariencia. Lo que parece no puede ser real, porque lo real lo es en si. Y lo más extraño es que el segundo impulso no anula el primero. De tal modo que la presencia evidente se hace a la vez criterio de realidad y de la no realidad.

 
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