La Proteina Espiga del Coronavirus

Guillermo Laich
23/03/2020 14:39

La proteina espiga (spike protein) en color rojo y el cuerpo viral en color azul en segundo plano - todo apunta a que el virus no se escapo de un laboratorio.

Si bien existen otras posibilidades, la proteína en forma de "espiga" se visualiza en tres dimensiones en primer plano y parece ser una de las claves para desarrollar vacunas para el coronavirus.
 

 

Según la publicación científica “Science” investigadores de la Universidad de Texas en Austin y de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos han creado el primer mapa a escala atómica y molecular en 3D de la zona del coronavirus que infecta a las células pulmonares humanas. Se trata una etapa clave para el desarrollo de una vacuna contra esta enfermedad y medicamentos antivirales que la combatan. 

Estos investigadores llevan muchos años estudiando otros coronavirus, como el SARS y el MERS. Ya habían desarrollado métodos para fijar las proteínas de los coronavirus en una forma que los hiciera más fáciles de analizar y que pudiera convertirlos efectivamente en candidatos para las vacunas. 
 
Apenas dos semanas después de recibir la secuencia del genoma del virus de los investigadores chinos, el grupo de científicos americanos había diseñado y producido muestras de su proteína espiga (spike proteína) estabilizada. Tardaron alrededor de 12 días más en reconstruir el mapa tridimensional a escala atómica, llamado estructura molecular, de tal proteína.
 
Ahora, el mismo equipo de investigadores planea utilizar la información obtenida sobre la proteína espiga para seguir otra línea de ataque contra el virus Covid-19. Tal linea consiste en utilizar la propia proteína a modo de una “sonda molecular” para asi aislar los anticuerpos producidos naturalmente y obtenidos de los pacientes que han sido infectados y han logrado recuperarse.
 
Por otro lado todo apunta a que el coronavirus definitivamente no escapó de un laboratorio. Un bulo que circula es que este virus, llamado SARS-CoV-2, fue creado por científicos y que escapó de un laboratorio en Wuhan, China, donde comenzó el brote. Un nuevo análisis del SARS-CoV-2 ha demostrado claramente que eso no es cierto. El genoma de este nuevo coronavirus fue comparado con los otros siete coronavirus que se sabe que infectan a los humanos: SARS, MERS y SARS-CoV-2, que pueden causar enfermedades graves; junto con HKU1, NL63, OC43 y 229E, que típicamente causan sólo síntomas leves.
 
Tambien se examinó, y en gran detalle pro cierto, la estructura genética de las proteínas de espiga que sobresalen de la superficie del virus. El coronavirus utiliza tales espigas para engancharse a las paredes externas de las células de su anfitrión y luego penetrar en ellas. Fueron estudiadas las secuencias genéticas responsables de dos características clave de estas proteínas espiga: 1.- el gancho (denominado dominio de unión al receptor) que se engancha a las células del huésped; y 2.- el llamado sitio de división o clevaje, que permite al virus abrirse, penetrar entrar en células, y liberar su material genetico en el interior. 
 
Una teoria sostiene que parte de "gancho" de la espiga parece haber evolucionado para unirse especificamente a un receptor en el exterior de las células humanas llamado ECA-2 (Enzyma Convertidora de Angiotensina-2), cuya accion fisiologica está involucrada en la regulación de la presión arterial. El "gancho" es tan tremendamente eficaz en su afinidad molecular para adherirse al receptor ECA-2 de las células humanas que muchos investigadores han llegado a la conclusion de que las proteínas de la espiga no pueden ser otra cosa que el resultado de la selección natural y no de la ingeniería genética.
 
El SARS-CoV-2 está muy relacionado con el virus que causa el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), que se propagó por todo el mundo hace aproximadamente veinte años. Los científicos han estudiado cómo el SARS-CoV difiere del SARS-CoV-2 - mediante el  cambio de varias letras clave en el código genético. Sin embargo, en complejas simulaciones via ordenador, las mutaciones del SARS-CoV-2 no parecen funcionar muy bien para favorecer que el virus se una a las células humanas. Si hubiesen sido los científicos los responsables de diseñar concientemente un virus como tal, seguramente no habrían elegido las mutaciones que los modelos informáticos sugieren que no funcionan. 
 
El resultado final de todo esto es que la naturaleza aun nos lleva mucha ventaja, muchisima, y por lo tanto sigue siendo más inteligente que los científicos. Parece ser que el coronavirus responsable de la pandemia actual encontró una forma de mutar que era considerablemente mejor - y ademas completamente diferente - a cualquier cosa que los científicos podrían haber creado en el laboratorio. Ademas, la estructura molecular general del Coronavirus es distinta de los Coronavirus conocidos y en cambio se parece más a los virus encontrados en murciélagos y pangolines que habían sido poco estudiados y nunca se supo que causaran daño a los humanos. Esta claro que si alguien buscara diseñar un nuevo coronavirus como patógeno, lo habría construido a partir de la columna vertebral de un virus que se sabe que causa enfermedades.
 
Otra teoria sostiene que casi todo lo que he mencionado anteriormente es esencialmente falso, y que el virus viene siendo conveniente y molecularmente modificado por seres humanos en el laboratorio con financiacion internacional otros fines. Esta claro que nuestra actual tecnologia genetica permite efectuar las modificaciones moleculares pertinentes y quizas la pandemia que actualmente estamos viviendo sea el resultado. Para mas informacion, entren en Internet y hechen un vistazo al programa informativo emitido por la RAI de Italia en el año 2015 sobre una posible via de creacion del actual coronavirus: http://youtu.be/YHD5bflghNU. A partir de ahi saquen sus  propias conclusiones.   
 
Existen dos posibles escenarios para el origen del SARS-CoV-2 en los seres humanos.
 
En un primer escenario parte de las historias de origen de otros pocos coronavirus recientes que han causado estragos en las poblaciones humanas. En ese escenario, contrajimos el virus directamente de un animal - civeta en el caso del SARS y camellos en el caso del síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS). En el caso del SARS-CoV-2, los investigadores sugieren que el animal era un murciélago, que transmitió el virus a otro animal intermedio (posiblemente un pangolín) y desde allí "saltó" a los humanos. En ese escenario hipotético, las características genéticas que hacen que el nuevo coronavirus sea tan efectivo para infectar las células humanas, habrían estado en su lugar antes de saltar a los humanos.
 
En un segundo escenario, esas características patógenas habrían evolucionado sólo después de que el virus saltara de su huésped animal a los humanos. Algunos coronavirus que se originaron en pangolines tienen un sitio de unión o "estructura de gancho" similar al del SARS-CoV-2. De esa manera, un pangolín transmitió directa o indirectamente su virus a un huésped humano. Entonces, una vez dentro de un huésped humano, el virus podría haber evolucionado para tener su otra característica de sigilo - el sitio de separación o clevaje que le permite irrumpir fácilmente en las células humanas y liberar su material genetico. Una vez desarrollada esa capacidad, el coronavirus sería aún más capaz de propagarse entre las personas.
 
Toda esta serie de datos técnicos podrían ayudar a los científicos a determinar el futuro de nuestra actual pandemia. Si el virus logra continuar penetrando en las células humanas de una forma sumamente patógena, aumentaría considerablemente la probabilidad de que se produzcan futuros brotes. El virus podría continuar circulando entre la población animal y nuevamente volver a saltar a los humanos, listo para causar otro brote ... y asi. No obstante, y en funcion de los estudios actuales, las probabilidades reales de futuros brotes son menores si el virus debe primero entrar en la población humana y luego lograr hacer evolucionar su compleja maquinaria molecular con determinadas propiedades patógenas. 
 
Un ultimo consejo. Si bien la informacion disponible sobre todo lo anterior aun es sumamente cuestionable e iincompleta, "ausencia de evidencia no significa evidencia de ausencia." Intenten aplicar vuestra independencia intelectual para llegar a conclusiones validas basadas en inferencias correctas, y no vice versa.
 

Añadir un comentario:

Nombre:

E-Mail: (no será público)

Comentario:

Enviar >>