Estabilidad Inestable

Guillermo A. Laich
11/02/2018 20:06

“En esta vida, que es siempre cárcel, el loco: ¿se libra de algo o se aprisiona aun mas?” Antonio Vallejo-Nagera

 
“En esta vida, que es mas irracional que racional, el cuerdo: ¿se libera de algo o se aprisiona aun mas?” Guillermo A. Laich
 
 
Antonio Vallejo-Nájera Lobón (1889 – 1960) fue un conocido médico español y el primer catedrático numerario de Psiquiatría en la Universidad Complutense de Madrid. En 1951 fue elegido miembro de la Real Academia Nacional de Medicina. 
 
Su hijo, Juan Antonio Vallejo-Nagera Botas (1926 – 1990), fue un excelente profesor de psiquiatría en la cátedra del profesor Juan José López-Ibor (1906 – 1991). De hecho, tuve el honor de ser alumno suyo en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid en el año 1976. Aun recuerdo las extraordinarias clases impartidas por los profesores Lopez-Ibor y Vallejo-Nagera con gran admiración y añoranza. 
 
Recuerdo, también, que ambos profesores hacían referencia a una delgada y porosa zona que, una y otra vez, se interponía entre la cordura y la locura. En concreto hablaban de dos mentes en una: por un lado una mente mas estable y por el otro una mente menos estable. 
 
Pero, ¿a que se referían, exactamente, cuando hablaban de dos mentes – una estable y la otra inestable - que habitaban simultáneamente en un mismo cerebro? Evolutivamente hablando: ¿de donde procedieron y como surgieron para adaptarse y lograr sobrevivir a las vicisitudes de la vida? A continuación ofrezco una opinión sobre simplificada y metafórica sobre lo que puede haber sucedido.
 
Deje volar su imaginación y supongamos que usted es la Madre Naturaleza dotada de una infinita capacidad creativa, visión de futuro, y poder de decisión.  A continuación, traslade su mente al remoto pasado, digamos a 60.000 mil años, a aquellos tiempos en que el ser humano estaba a punto de aparecer sobre la Tierra.
 
Se calcula que hace 180 millones de años, cuando aún dominaban los reptiles el planeta, aparecieron los primeros mamíferos sobre la Tierra. Las especies de mamíferos que conocemos son: los primates, Homínidos, Australopitecos, El género Hom, Homo habilis y Homo erectus, Homo sapiens neandertalis y por último encontramos el Homo Sapiens Sapiens, que es la especie a la cual pertenecemos los seres humanos modernos. Se han encontrado restos de los primeros miembros de Homo Sapiens Sapiens fechados entre los 50.000 y 40.000 mil años antes de Nuestra Era. 
 
Pues bien, un día usted decide crear un nueva especie: un ser humano. Tiene la intención de equiparlo de un cerebro y una mente capaces de concebir e implementar una vida inteligente, ordenada, civilizada, y feliz. Además, como el paso del tiempo es lento, decide tomar las riendas y hacerlo usted mismo … ya, o sea ahora mismo.  
 
Si percibe la presencia de un ente o espectro sobrenatural que le supervisa y guía sus pasos, usted no tiene consciencia de ello. Usted es amo y dueño de todo lo que a partir de ahora va a suceder y, por lo tanto, toda la responsabilidad recaerá sobre usted.   
 
Ya que cualquier poder sin control es inútil, lo primero que se le ocurre es crear un sofisticado sistema de control. O sea un sistema nervioso con un cerebro y una mente especial – si, muy especial - y además sumamente avanzados con respecto al eslabón anterior. 
 
Desea que esa nueva mente humana este equipada con novedosos y muy diversos modos operativos, facultades cognitivas, y competencias psicológicas de diversa índole. También desea que esa mente posea la capacidad para percibir, razonar, desear, sentir, recordar, aprender, intentar, deliberar, crear, decidir, y un largo etcétera. 
 
Tal mente, también, deberá ser capaz de adaptarse e integrarse en el seno de todo tipo de relaciones sociales imaginables de forma sinergistica, respetuosa, y productiva. Adicionalmente deberá ser capaz de situarse cómodamente, no solo en el paisaje de la misma naturaleza, sino también en una gran multiplicidad de ecologías y formas de vida social y cultural. 
 
Esa mente no solo deberá iniciar actividades, y guiar y completar comportamientos dirigidos hacia una determinada finalidad, sino también proporcionar un sinfín de complejos movimientos corporales para vivir y sobrevivir en un ambiente perpetuamente cambiante, altamente competitivo, y potencialmente inhóspito. 
 
Deberá, además, poseer una habilidad motora capaz de permitir el caminar, agarrar, apretar, correr, nadar, abrir, cerrar, trepar, caer, levantarse, y un largo etcétera de adicionales acciones motoras. 
 
Finalmente, deberá ser capaz de concebir y lograr objetivos abstractos, complejos, y honorables tales como: crear hipótesis, hacer filosofía y ciencia, descubrir leyes filosóficas y científicas, crear teorías, establecer religiones basadas en fe, escribir memorias, crear obras de arte, y fundar universidades … entre otros. 
 
Ahora bien, supongamos que por razones de comparación heurística (método para aumentar el conocimiento), contraste imaginativo (capacidad o facilidad para concebir ideas, proyectos o creaciones innovadoras), y de selección natural (fenómeno de la evolución basado en la reproducción diferencial de los genotipos de una población biológica), usted logra reducir las infinitas posibilidades estructurales  y psicológicas del cerebro y la mente humana a dos modos operativos básicos. 
 
O sea, dos mentes distintas unificadas en una: una racional y estable, y la otra irracional e inestable. En tal caso usted habrá creado dos vertientes cerebrales diametralmente opuestas – o bien polarizadas - que se despistan, contradicen, y confunden constantemente, y que a continuación intentaremos definir. 
 
La Mente Racional y Estable
 
Esta mente es inherentemente estable, coherente, y ordenada, y posee pureza de corazón y solidez de raciocinio. Hace las cosas porque cree firmemente en ellas y esta dispuesta a enfrentarse a las consecuencias – tanto positivas como negativas - de sus pensamientos, sentimientos, y acciones. Es capaz de evaluarse a si misma con objetividad y ecuanimidad, libre de lamentos y sin dudas. 
 
Posee independencia intelectual y no pierde el control de si misma. En las relaciones interpersonales, se asegura que estas sean sinceras, armoniosas, coordinadas, y cooperativas.  Al enfrentarse a las vicisitudes de la vida, al dolor físico o emocional crónico, o a las enfermedades y la muerte, lo hace con coraje, decisión, y una gran fortaleza. 
 
Es capaz de amar con magnanimidad, soñar con alegría, y conservar un elevado sentido de dignidad y autoestima. Su propia vida mental, lejos de semejarse un maestro acéfalo y anárquico, es objeto de un enfoque hiperfino así como de un sentido y dirección coherente e inteligente. Sus pensamientos, emociones, y comportamientos se encuentran íntegramente bajo su control volitivo, y libre de síntomas o trastornos mentales. 
 
Si bien es una mente equilibrada y creativa, también esta dispuesta – y posee la suficiente serenidad – como para colaborar incondicionalmente con lo inevitable. 
 
El termino “racional” proviene del latín “rationalis” que significa “sensato.” La racionalidad es la capacidad que permite pensar, evaluar, entender y actuar de acuerdo a ciertos principios de mejora y consistencia, para satisfacer algún objetivo o finalidad. El ejercicio de la racionalidad está sujeto a una mejora continua. No obstante, el ultimo paso de la razón es reconocer que hay una infinidad de cosas que la exceden.
 
La Mente Irracional e Inestable 
 
Esta mente es inherentemente irracional, inestable, y desordenada. Sus motivos y valores se encuentran en un perpetuo estado de confusión y conflicto. Su modo operativo básico consiste en un descontrol de impulsos e inhibiciones irracionales, múltiples sesgos del pensamiento, y serios impedimentos para razonar y obrar con claridad y objetividad. 
 
Hace las cosas impulsivamente y sin pensar y simplemente porque las desea, y no esta dispuesta a aceptar las consecuencias negativas de sus pensamientos, sentimientos, y acciones. Es incapaz de establecer una escala de valores y determinar aquello que realmente desea en la vida. También tiende a lamentarse de todo y de todos, y a culpar a los demás por sus malas decisiones y fracasos. 
 
La duda permanece como constante compañera de sus pensamientos, cosa que causa que "pierda el norte” o sea, la ubicacion y el control sobre si misma. En base a lo anterior, es incapaz de determinar y establecer una dirección y un sentido en su vida. 
 
Cuando toma parte en las relaciones sociales tiende hacia el conflicto, la falta de armonía, las obsesiones, la falta de concordancia, y también la falta cooperación. En esencia, va por libre, es eminentemente desconfiada y terca, y no trabaja en equipo. 
 
Al enfrentarse a las vicisitudes y dificultades de la vida, huye despavorida y en semejanza a los famosos y graciosos personajes cinematográficos conocidos como los “Keystone Cops,” creados por Hank Maan a principios de los años 1900. Posee una bajo umbral de adaptación al estrés y por lo tanto busca refugio en los demás de forma constante. Tambien tiende a escaparse de la realidad en dirección a un mundo irreal. 
 
Es bien capaz de amar con toda la pasión imaginable, pero simultáneamente también es capaz de poseer una pésima relación consigo mismo y vivir en la mayor infelicidad autodestructiva imaginable. Su incesante, cruel, y automática condena y autocrítica es despiadada, feroz, y totalmente carente de perdón. 
 
Las múltiples y variadas exigencias de la vida superan su capacidad de respuesta y adaptación, causando estados de ansiedad y estrés constantes, así como una total desorganización y perdida de coherencia en sus pensamientos, emociones, y actos.
 
El termino “irracional” proviene del latín “irrationalis” que significa “insensato.” Lo irracional es lo no concebido por la razón, por el raciocinio, lo no expresado en conceptos lógicos. Este término se usa habitualmente para caracterizar la forma del conocimiento que niega el derecho de la razón y del pensamiento racional, el derecho de la ciencia al conocimiento de la verdad; que predica la primacía de la voluntad, del instinto, de la intuición y de las fuerzas e impulsos ciegos e inconscientes.
 
La renuncia a la posibilidad del conocimiento objetivo, la negación de la ciencia, el oscurantismo y la mística evidentes, son generalmente el fundamento de quienes predican la forma irracional del conocimiento.
 
Pues bien, ¿qué haría usted si fuese la Madre Naturaleza? ¿Por cual de las dos mentes apostaría?
 
Con toda seguridad, lo primero que le vendrá a la cabeza será que, “es de cajón, y esta chupado.” Es muy posible que usted se decante – y muy rápidamente, por cierto - por una mente estable. La autentica estabilidad racional – carente de impulsos y emociones irracionales -  carece totalmente de elementos dramáticos y emociones descontroladas y, además, su teatralidad seria minima. Que maravilla, poder ejercer el mayor control imaginable en todo momento! 
 
Una mente estable es capaz de mantenerse en estado estacionario, es decir, sin o con la minima variación en el tiempo, y donde una modificación razonablemente pequeña de las condiciones internas y/o externas no altera significativamente el presente o el futuro de tal estado. 
 
No obstante, no tener consciencia de los propios sentimientos, no comprenderlos o no saber como utilizarlos y expresarlos es peor que la ceguera, la sordera, la grave demencia, o la parálisis. No sentir es no estar vivo. Mas que ninguna otra cosa, los sentimientos nos hacen humanos. Nos hacen, en fin, semejantes.
 
En contraposición, una mente inestable siempre se encontraría colmada de disonancia y saturada de sentimientos y emociones cambiantes e irracionales, así como de posible malestar e infelicidad. Además, una mente altamente emocional e inestable seria incapaz de pensar racionalmente y traficar con la lógica en términos de filosofar y crear ciencia. No obstante, los sentimientos y las emociones irracionales son nuestra reacción frente a lo que percibimos y a su vez tiñen y definen nuestra percepción del mundo. Son, en realidad, el mundo en que vivimos.
 
Eso si, y en el supuesto caso de poder crear instituciones académicas de corte eminentemente intuitivo y/o emocional para la formación de mentes pensantes, ¿exactamente que tipo de instituciones académicas serian esas? Si su respuesta es un contundente: “como las que existen en la actualidad,” con toda certeza es usted, estimado lector, un profesor universitario como yo. Aun hay mucho, muchísimo, para mejorar en los sistemas educativos básicos y superiores. 
 
Una mente inestable es incapaz de mantenerse en estado estacionario, es decir, sin o con la minima variación en el tiempo, y donde una modificación razonablemente pequeña de las condiciones internas y/o externas altera significativamente el presente o el futuro de tal estado.
 
Pero en realidad, ¿por cuál de las dos mentes se ha decantado la Madre Naturaleza en su infinita experiencia y sapiencia?
 
Visto desde un punto de vista antropológico-evolutivo, la Madre Naturaleza no se ha polarizado ni para un extremo ni para el otro, sino que, por asi decirlo: “ha tirado por el medio.” De hecho ha creado una mente hibrida: al mismo tiempo racional-estable e irracional-inestable.
 
En función de un dilatado proceso de selección natural, basado en los procesos de mezcla genética y criba medio-ambiental, la Madre Naturaleza hábilmente ha sido capaz de combinar ambas vertientes en cada uno de nosotros. Nos ha hecho ordenados y desordenados, felices e infelices, corajudos y cobardes, sólidos y frágiles, racionales e irracionales, amantes y locos, fríos y ardientes, estables e inestables, cuerdos y alienados. 
 
De forma subyacente a todas nuestras diferencias individuales siempre, en todos nosotros, existe la fusión de ambas mentes en una, y quizás varias mentes mas. Salvo en casos sumamente aislados, ninguna persona es altamente estable o inestable, solo podemos hablar de cierta predominancia. Por lo general, la persona mas estable siempre presenta un mínimo de incoherencia e inestabilidad; y la persona mas inestable también presenta un mínimo de coherencia y estabilidad. Así lo determino la Madre Naturaleza a lo largo de aproximadamente 500 millones de años de evolución del sistema nervioso y su cerebro.
 
De vez en cuando, por supuesto, la estabilidad se pierde en gran escala, dando paso a una gran inestabilidad e incoherencia. Cuando esto sucede nos tornamos ansiosos sobre las cosas insignificantes de la vida, desarrollamos extraños e imprudentes patrones de pensamiento, y fácilmente nos adentramos en todo tipo de conflictos y contenciosos intrapsíquicos.  
 
Mínimas influencias pueden causar la perdida parcial o total del control de nuestras facultades mentales. A partir de ahí, y en aquellas situaciones vivenciales mas severas y estresantes, es posible que la recuperación de tales facultades sea de muy difícil realización. En tal caso, la mente pierde su sensatez y coherencia, y procede a desorganizarse y fragmentarse en el sentido psiquiátrico o clínico mas estricto. 
 
La severa desorganización causa que una o mas de sus capacidades o facultades psicológicas adopten funciones tanto de desubicación como de hetero y auto destrucción, así como de diversas y severas disfunciones e incapacidades. 
 
De esta manera los pensamientos pasan a ser eminentemente obsesivos, las acciones compulsivas, las preferencias pasan de ser selectivas a adictivas, las percepciones pasan de la normalidad a la irrealidad vía alucinaciones psicóticas, los pensamientos y las creencias se entremezclan y distorsionan gravemente convirtiéndose en delirios tan irreales como irrefutables, y la vivencia del estrés post-traumático causa tanto temor y dolor emocional que borra por completo y cubre con oscuras sombras de ignorancia las memorias de una vida pasada.
 
La inhibición y la parálisis causada por la extrema ansiedad fóbica incapacita la persona para acudirá espacios públicos o abiertos, y además causa profundas dudas e inhibiciones. La ira invertida hacia el interior y la insensibilidad causada por una depresión mayor produce que la persona se retraiga fría y totalmente dentro de si misma en una danza de ira y rabia contenida, así como de auto alineación y auto destrucción. 
 
Es así como el individuo se separa y aliena del mundo, de sus proyectos, y de las personas y eventos que mas ama y hacen feliz. Incluso, y en función de tales condiciones, la oscuridad de la noche (referiendome al suicidio) suele caer impulsivamente y rápida, y es muy posible que en un momento determinado considere seriamente poner fin a su vida. 
 
Esta claro que en este sector la Madre Naturaleza ha cometido algún que otro error de diseño y función. De hecho, los mas de 300 trastornos mentales que figuran cuidadosamente catalogados y definidos en el actual DSM 5 - dependiendo de su temporalidad, significado, y seriedad - en multiples ocasiones precisan serios y prolongados tratamientos medico-psiquiátricos. 
 
Pero, de verdad, ¿qué ha sucedido aquí? ¿Como puede ser que la supuestamente avanzada mente humana que acabamos de construir sea capaz de desestabilizarse y perder el control en tal magnitud y en múltiples facultades? ¿Cómo es capaz de descarrilar totalmente fuera de la realidad de tal manera? ¿Como puede, incluso, proceder a concebir su propia destrucción, y en ocasiones lograrla? Para responder a estas preguntas quizás el concepto de evolución nos ayude a comprender el funcionamiento del mecanismo responsable.  
 
El naturalista Charles Darwin (1809-1882) en su obra monumental: "El origen de las especies" (1859), definió a la selección natural como "la lucha por la vida." La selección natural es la fuerza fundamental que impulsa la adaptación de la vida al planeta. A este proceso se le conoce con el nombre de "evolución," y engloba la totalidad del proceso selectivo.
 
El concepto de evolución es de tal magnitud para comprender la vida, que por definición, todo proceso biológico carece de sentido en ausencia de la perspectiva de la evolución. La vida puede y debe adaptarse, y la evolución solo puede continuar gracias al hecho de que continuamente son creados individuos y especies distintos. Es precisamente esta variedad dinámica, en continua formación y transformación, lo que permite que la vida se adapte y supere todos los obstáculos y ocupe todos los nichos disponibles.
 
En contra de lo que puede pensarse, la mayor aportación de Darwin no fue el descubrimiento del proceso de la evolución, si no el mecanismo intimo de acción de la selección natural que la explica. En tal caso el autentico protagonista es un medio ambiente inconsciente que lo realiza ciegamente y con un “ingenio ingenuo,” y no la funcionalidad de los organismos.
 
De ésta manera, Darwin apuntó directamente al ingenio ingenuo eminentemente adaptativo de la selección natural como factor central en los cambios evolutivos. Como hemos dicho, este mecanismo actúa de manera automática sobre las variaciones que se producen al azar en el material genético. El verdadero diseñador es un mecanismo natural, totalmente ciego, sin objetivos, e inconsciente. O sea que la selección o bien el diseño se produce sin que jamás haya existido un diseñador o un diseño preliminar.
 
En multiples ocasiones, y con relativa exactitud, el proceso de la evolucion ha sido comparado a la minuciosa labor de un relojero ciego. El cerebro humano y su mente, si bien poseen estructuras anatómicas, mecanismos biológicos, funciones fisiológicas, y comportamientos con un definido propósito, absolutamente nada ni nadie consciente los ha creado. Ningun proceso conocido de predeterminacion influyo en su trayectoria evolutiva.
 
El estudio de la evolución ha demostrado que en la naturaleza hay siempre en activo dos mecanismos básicos de selección natural: 1.- uno mezcla, a modo de un mezclador o amplificador biológico, aumentando las posibilidades de variación del material genético o genotipo; y 2.- el otro criba, a modo de un filtro, delimitando y/o disminuyendo las posibilidades de adaptación y supervivencia de las formas morfológicas o fenotipos menos aptos. 
 
Pero ambos mecanismos no funcionan de forma idéntica pero si complementaria. Uno de ellos se basa en el "azar" y actúa sobre los genes, mientras que el otro se basa en el "automatismo" y actúa sobre los individuos creados por los genes. 
El mecanismo de mezcla funciona de manera azarosa y ejerce su acción sobre el patrimonio genético conocido como el genotipo. En cambio el mecanismo de criba funciona de manera automática y actúa sobre los individuos (el fenotipo). 
 
Funciona eliminando todo organismo que se enfrenta a una criba de supervivencia y lucha por la vida, y que no logra atravesarla. No obstante deja pasar el resto, que corresponde a los organismos más aptos. Los fenotipos que no logran pasar la criba se detienen en su evolución con sus respectivos genotipos, mientras que los fenotipos que la superan continúan hacia la siguiente generación con sus respectivos genotipos.
 
Haciendo abuso de la metáfora para explicar este hecho, ocurre un poco como con la quiniela deportiva. En un primer tiempo las combinaciones numéricas ganadoras son incalculables e ilimitadas, además de la enorme masa de apostantes y de billetes que opera sobre las diferentes - y azarosas - posibilidades y variaciones (mecanismo azaroso de mezcla). En una segunda fase, si bien la mayor parte de los billetes no son ganadores, al final siempre hay unos pocos que casualmente aciertan y ganan (mecanismo automático de criba).
 
Así es como las distintas formas de vida evolucionaron dando origen a una enorme variedad de combinaciones y recombinaciones genéticas, seleccionadas por la criba de la lucha por la supervivencia. En términos generales, podemos decir que el mecanismo de mezcla “propone” y genera nuevas formas genéticas, mientras el mecanismo de criba “dispone” y selecciona los individuos. 
 
Exactamente lo mismo ha sucedido en la creación del cerebro y la mente humana con respecto a sus dos vertientes fundamentales:  la mente estable y la mente inestable. Sin duda, y en algún momento de su evolución, ambos han sido elementos deseables e incluso imprescindibles para su ulterior adaptación y supervivencia.
 
Lo importante para un individuo – y su mente - es que el proceso de mezcla genética, es decir, el equipo de los genes, se adapte y responda bien al ambiente en el que esta llamado a expresarse, creando un organismo fenotípico que funcione, se adapte, y sobreviva ante las exigencias específicas de la criba. 
 
Si logra sobrevivir, su carga genética podrá continuar en el juego del proceso evolutivo, de lo contrario se encontrará en un callejón sin salida. En semejanza a un numero de lotería que por descuido hemos tirado a la basura, este ya no formara parte de las posibilidades para poder ganar, ese será el final de su trayecto.
 
En el prolongado historial evolutivo del cerebro y la mente humana, ha existido una poderosa pero ingenua selección natural que permitió la supervivencia y la reproducción únicamente de aquellos que han sido capaces de superar la criba.
Pero en realidad, el cerebro y la mente que fueron capaces de superar los procesos de mezcla y criba fueron de una complejidad incluso mucho mayor. 
 
Quizás nuestra interpretación del proceso que acabamos de describir representa una valida aproximación al proceso pero enfocada desde un punto de vista erroneo. Ausencia de evidencia no es evidencia de ausencia y aun faltan muchas piezas para completar el laberinto de cómo el cerebro y la mente llegaron a ser lo que son. Incluso hoy en día no existe una teoría unificada al respecto que describa con precision y claridad como un cerebro orgánico y vivo ha evolucionado para producir una mente funcional pensante y consciente del mundo circundante, así como de si misma. 
 
Por todo ello, y en la actualidad, forma y funcion continuan siendo una ambiguedad conceptual de dificil resolucion. Lamentablemente, en el estudio de la vida mental no existe una continuidad entre estructura (cerebro) y funcion (mente). Esta discontinuidad se mantiene asi aunque tratemos de ascender del cerebro a la mente o descender de la mente al cerebro. Por ejemplo, ¿cuales son las funciones de la mente humana? Son multiples y muy variadas, Entre ellas estan percibir el mundo circundante, experimentar e interpretar emociones, experimentar apetitos o motivaciones, formar opiniones, recordar el pasado, planificar el futuro, y comunicarse a traves del lenguaje hablado y escrito.
 
Sin embargo, independientemente de si tratamos la mente como un epifenomeno de la actividad cerebral (materialismo) o si abrazamos la creencia cartesiana de que la mente y el cerebro coexisten uno al lado del otro de alguna manera (dualismo), la naturaleza exacta de la relacion entre mente y cerebro sigue sin estar clara. Ademas, y a pesar de los grandes avances acaceidos en el campo de las neurociencias, sigue sin haber explicacion para el rasgo de la mente mas fundamental: la autoconsciencia. O sea, ¿como el cerebro es capaz de crear una autoconsiencia de si mismo e insertarse en el interior de sus propios pensamientos?
 
Este vacio a nivel de la union mente-cerebro no solo posee un interes academico, sino tambien clinico. Clinicamente es importante saber "mirar" el paciente psiquiatrico desde dos puntos de vista o perspectivas complementarias: 1.- la perspectiva de la forma (el cerebro); y 2.- la perspectiva de la funcion (la mente). Sea como sea, la portentosa capacidad del cerebro humano para generar de una consciencia y autoconsciencia se ubica en el eje central de todo el proceso.
 
Es por todo lo anterior que en la psiquiatria clinica se deben adoptar dos formas distintas de razonamiento clinico: 1.- razonamiento desde la forma, para comprender lo que le esta sucediendo al cerebro organico; y 2.- razonamiento desde la funcion, para comprender lo que le esta sucediendo a la mente inorganica. 
 
De ahí la denominación “Homo Sapiens Sapiens,” o sea el hombre cuya consciencia es capaz de saber dos veces: consciente de su entorno y también de si mismo. Su capacidad de extrapolación abstracta hacia el pasado y el futuro, así como su capacidad de recursividad que le permite insertarse dentro de sus propios pensamientos, hacen del cerebro y la mente humana – dentro de su polaridad racional-estable e irracional-inestable – el instrumento mas creativo y a la vez mas destructivo que jamás se ha creado.
 
No estoy seguro si ha sido para bien o para mal, pero la Madre Naturaleza y los procesos evolutivos, trabajando incesantemente a lo largo de aproximadamente 500 millones de años, lo han convertido en el indiscutible cerebro del planeta. Como hemos dicho anteriormente: “el ultimo paso de la razón es reconocer que hay una infinidad de cosas que la exceden.” 
 
Por el momento, dejémoslo ahí …
 

 

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